• El Juego Interior

¿Prefieres el bosque o el árbol?

Actualizado: feb 10


¿Y tú que prefieres: el bosque o el árbol? ¿Eres de esas personas que se sienten cómodas manejando grandes ideas y conceptos abstractos o te gusta más centrar tu atención en los pequeños detalles? ¿Cuál es tu estilo de razonamiento: general/global o específico/particular? Efectivamente, hoy volvemos a hablar de metaprogramas. Los echabais de menos, ¿verdad?


General:

  • Piensan a grandes rasgos, rápido y varias cosas a la vez.

  • Son impacientes y se aburren con los detalles.

  • Son intuitivas e imaginativas.

  • Se proyectan constantemente hacia el futuro.

  • Sienten más placer por empezar un proyecto que por terminarlo.

  • Lenguaje influyente: “por lo general”, “en global” o “el concepto”.


Específico:

  • Se manejan con pequeños fragmentos de información.

  • Se centran en los detalles y les desesperan las generalidades.

  • Son lógicas, pragmáticas y realistas.

  • Se apoyan en hechos presentes y en datos concretos.

  • Les gusta trabajar con secuencias y con muchos ejemplos.

  • Lenguaje influyente: “precisamente”, “concretamente” o “exactamente”.

Las personas con un metaprograma global piensan a grandes rasgos y utilizan conceptos generales para describir su experiencia. Por eso son buenas empezando proyectos, trazando sus líneas maestras. Son unos visionarios, pero se aburren cuando llega el momento de centrarse en los detalles. Eso prefieren dejárselo a otros. En cambio, las personas que utilizan el metaprograma específico, se manejan con pequeños fragmentos de información. Describen su experiencia de forma secuencial, paso a paso, centrándose en hechos precisos y concretos, manejando muchos datos y poniendo muchos ejemplos. ¡Y es que detestan las generalidades!

Si una persona con un metaprograma general te ha de explicar la última película que ha ido a ver al cine, lo hará utilizando conceptos genéricos. “Era un drama o una comedia o una película de ciencia ficción”, “me gustó, no me gustó”, “se me hizo larga o corta”, “los actores eran buenos o malos”… Punto.

Sin embargo, una persona con metaprograma de detalle te explicará la experiencia que vivió en el cine desde que entró: si había mucha o poca gente, si el aire acondicionado estaba muy alto, si las butacas eran cómodas o si al lado tenía un tío que hacía ruido mientras se comía las palomitas. Y luego empezar a resumirte la película desde el principio. Te dirá que “la primera media hora fue muy buena”, pero que luego “el ritmo decayó”, o comentará algo sobre la banda sonora o te destacará la interpretación de tal actriz, informándote además de que es la misma que hace dos años ganó un Óscar por tal película...

¿Sabéis como distinguir fácilmente a alguien que utiliza el metaprograma de detalle? En una conversación de Whatsapp. La típica persona que para comentarte algo o quedar contigo, en lugar de hacerlo con uno o dos mensajes, empieza pum, pum, pum pum, y pum pum… ¡y te envía 50! No, no es que quiera fastiadiarte, a tí, que utilizas el metaprograma global, no. Es que es su manera de procesar la información: en pequeños fragmentos, por pasos y de forma detallada.

En el ámbito deportivo, si tienes que entrenar a un deportista con metaprograma global, dale instrucciones básicas, utiliza conceptos muy generales y déjale libertad en la ejecución. Bastará con que le digas, "suelta la pelota antes", "presiona más arriba", "lifta más la bola con el drive"... Él ya lo captará, no necesita más. Como le aburras con detalles técnicos, desconectará y todo lo que le expliques le entrará por una oído y le saldrá por el otro.

En cambio, un deportista con metaprograma particular o específico necesita que le expliques las cosas con detalle. Con él, utiliza muchos adverbios y adjetivos para ser preciso, ponle muchos ejemplos y explícale las cosas paso a paso, porque sino se pierde. Si encima le das algún dato o alguna cifra sobre la efectividad de lo que le estás pidiendo que haga -“con esto vas a llevar la iniciativa en el 90% de los puntos”, por ejemplo- perfecto, porque eso le va a ayudar a entenderlo aun mejor.

Moverse de lo general a lo particular y de lo particular a lo general es fundamental en el trato con los demás. Si no somos capaces de hacerlo, tendremos muchos problemas para comunicarnos de forma efectiva. Imaginémonos, por ejemplo, a una pareja donde él utiliza el metaprograma global y ella el de detalle. Resulta que él se fue anoche de cena con sus amigos y ella le pide que le explique cómo fue.

- ¿Qué tal fue anoche?

- Ah bien, muy bien.

- ¿Quiénes fuisteis a cenar al final?

- Pues los chicos del grupo, los de siempre.

- ¿Y a qué restaurante fuisteis?

- A un japonés.

- ¿Sí? ¿A cuál?

- Ah, pues a uno que estaba por el Gótico. No me acuerdo del nombre, la verdad.

- ¿Y qué comisteis?

- Pues lo típico, pedimos cuatro cosas para compartir y luego sushi para todos, ¡qué vamos a comer en un japonés, mujer!

- ¿Y os gustó?

- Bueno, no comimos mal.

- Y luego os iríais de juerga, ¿no? porque llegaste a casa a las 3 de la madrugada.

- Sí. Nos liamos e hicimos una copa luego, sí.

- ¿Y fuisteis todos? ¿Un poco raro, siendo entre semana, no?

- Cariño, no me acuerdo, alguno se fue para su casa, pero casi todos, sí. ¿Que estás, pasando lista ahora?

Parece que él esté ocultándole algo y que ella sea una celosa insegura que le está sometiendo a un tercer grado, pero en realidad lo que sucede es más simple que todo eso: utilizan metaprogramas opuestos y no están siendo capaces de adaptar su comunicación a la del otro. Y como siempre os digo: si nos somos flexibles, ni conseguiremos entender ni lograremos que nos entiendan.

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